La transición climática hacia una fase de lluvias más frecuentes no se presenta de la misma manera en toda la región central del país.
En este escenario, el INTA Marcos Juárez dio a conocer su sistema mensual de alarma de plagas agrícolas y advirtió que, en algunas localidades, tras el período considerable sin precipitaciones que hubo antes de las últimas descargas, se generó un abanico de condiciones para el crecimiento poblacional de distintas especies de insectos nocivos para los cultivos. .
Por ejemplo, la chicharrita del maíz, que según la experimental cordobesa presenta una población elevada en maíces tardíos, con mayor presencia en aquellos lotes sembrados durante el mes de enero.
Además agregaron que “esta situación plantea un escenario de incertidumbre frente al daño que pueda registrarse en los lotes como consecuencia de los virus que transmite”.
Al analizar su impacto en la localidad de Marcos Juárez y zona de influencia, como se registró una población elevada sólo en maíces tardíos, el grueso de la superficie cultivada escapó a esta plaga y no se reportaron daños más allá de algunas plantas aisladas.
De esta manera, la presencia de plantas afectadas por virus en aquellos lotes tardíos que tuvieron poblaciones elevadas será más evidente a partir de marzo, cuando estos cultivos se encuentren más desarrollados.
En el caso de la oruga desfoliadora de soja, el relevamiento del INTA indicó que su población descendió en los últimos quince días, como consecuencia del control natural por entomopatógenos.
Como se reportó baja eficacia de control de medidora con activos químicos comúnmente utilizados, en el INTA Marcos Juárez están realizando ensayos de susceptibilidad, con el fin de detectar cambios que puedan haber dado lugar a esta situación.
Fuente: Infocampo




