La floración del Amancay (Hieronymiella aurea) deslumbró el valle del Tin Tin con un amarillo intenso en el Parque Nacional Los Cardones.
Un dato curioso sobre esta liliácea es que, como un reloj biológico, se despierta con las primeras lluvias del verano, pintando el paisaje durante 12-15 días.
Este bulbo subterráneo, pariente de los lirios, revela su esplendor y, a través de sus grandes frutos, permite que el viento disperse semillas, renovando la vida en el Parque.
Fuente: Parques Nacionales de Argentina




